martes, 12 de junio de 2012

Preboda de Iratxe y Endika: Un buen regalo

Hace unas semanas pasada tuve la suerte de ser contactado por una chica que tras visitar mi web www.inigoescalante.com se le había ocurrido regalar a una de sus mejores amigas un reportaje fotográfico.


(Fijaos en el reflejo) 

Resulta que su amiga se iba a casar por lo civil con su novio de toda la vida, pero querían hacerlo de una manera discreta un lunes, e irse de luna de miel al día siguiente. Todo este tema de las lunes de miel siempre me da muchísima envidia, por cierto.

Todo fue bastante deprisa, por que me contacto a principios de semana y la sesión era para ese mismo sábado. En seguida le dije que si por que me pareció una sorpresa bien bonita y me apetecía un reportaje en exteriores de este tipo.


Pero no las teníamos todas con nosotros con el tiempo, ya se sabe lo que pasa en Bilbao, que puedes tener 4 estaciones en el mismo día. 

Además, yo había tenido una experiencia parecida el mes anterior con otro reportaje de exteriores que tuvimos que cancelar varios fines de semana debido a la lluvia y ya tenia la lección aprendida. Al final, tuvimos suerte porque pudimos realizar un reportaje de estudio (por que al final acabo lloviendo) y otro de exteriores (por que para nuestra sorpresa acabó saliendo el sol y teníamos buena luz).


Quedamos en que yo la llamaba ese sábado a mediodía y en función del tiempo decidíamos: si íbamos a estudio, a algún interior como la nueva pérgola de Bilbao, o si no llovía lo hacíamos en exteriores por Bilbao. Que esté nublado para una sesión de exteriores con flashes puede ser hasta bueno si sabes subexponer el cielo y ademas no te tienes que preocupar de las sombras ya que la luz es muy difusa y la exposicion se suele mantener constante lo cual te quita problemas.


Quedamos para empezar en la zona del palacio de Euskalduna en Bilbao para ir acercándonos por la ría hasta el museo Guggemheim que es una de las zonas más fotogénicas de Bilbao. Además tenia yo una zona en mente donde sabia que iban  salir las mejores fotos y lo quería dejar para el final. Asi fué. :)

Allí estábamos esperando mi ayudante y yo, cuando llegaron las amigas y la homenajeada.
Me presenté y le expliqué  cual era la razón de que estuviéramos allí con todo el equipo y en que consistía el regalo. Para mi suerte con una sonrisa me dijo que se apuntaba y que le gustaba mucho la idea. Pues adelante !!!

Así fuimos empezando a hacer las fotos del reportaje intercalando fotos de ella en solitario en las que iba posando cada vez más y mejor por cierto, con otras de ella con sus amigas, que se habían currando el regalo y la sorpresa y también se merecían, como no, participar y tener un recuerdo tan especial.

Pude hablar mucho con ella, sobre todo de la luna de miel por que yo había estado hace unos años por las zonas por donde iban a pasar y algún consejito le pude dar aunque lo tenían muy bien atado y seguro que ahora lo están disfrutando un montón. Si la envidia fuera dinero seria muchi-millonario como el Tío Gilito.

Lo que ella no sabía, era que, a mitad de sesión se nos iba a incorporar su futuro marido. 

Era otra de las sorpresas que le esperaban ese día. Ella pensaba que él estaba con sus amigos de despedida igual que ella, pero él saco tiempo y se escapó, así que pude hacerles el reportaje que se merecían tener.

Los dos decían que no eran fotogénicos, pero no era verdad. Eran personas muy alegres, que se notaba que estaban muy felices e ilusionado y sobre todo se notaba ese brillo especial que tienen las novias.



No solo lo pase bien con ellos, sino que también con sus amigas, que también estaban siempre dispuestas a entrar en las fotos y hacer un poco el gamberro. 

Al final, debido al día nublado y a los brillos naturales que nos daban las placas de titanio del museo Guggemheim teníamos una luz tan increíble que decidí dejar de usar el flash por que la luz natural es el mejor complemento que los fotógrafos podemos usar.


(Fijaos en el reflejo) 


Así entre risas y buenas fotos fuimos llegando al final de esta sesión.

Fue un placer para mí encontrarme con esta pareja y sus amigas. Fue muy fácil trabajar con todos ellos y sobre todo muy divertido para todos. Es de estas experiencias que acaban con muy buen sabor de boca (a pesar que no conseguí que me llevaran con ellos de luna de miel...)



Así que, ya sabéis, si estáis pensando en que regalo hacerle a un amigo, a una amiga o a una pareja, ya sea un reportaje en exteriores, en interior, en estudio, fotos de un recién nacido, fotos de familia, fotos de moda… pensad en mi. Juntos podemos pasarlo bien y hacer unas buenas fotos.

Hasta la próxima.

domingo, 15 de abril de 2012

Día 13 – Lagos Bohinj y Bled en Eslovenia y ciudad de Trieste en Italia


Salimos de Ljbujana cogiendo la autopista dirección a Bled. La verdad es que es cómodo el invento este de la vijneta para no tener que parar en los peajes. Pero bueno también es verdad que bien lo pagas. 

Pasamos por Bled y vemos la zona del lago pero lo dejamos para si da tiempo a la tarde o después de comer por que en un diario de viajeros nos recomendaba mucho el otro lago. Esta, a la postre, fue una de las mejores decisiones de todo el viaje. 

Antes de llegar al lago Bohinj, veo una gasolinera, miro de reojo la autonomía y pienso…. Uhm… ¿debería echar gasolina ahora? bah, me digo, parece que tenemos de sobra... estamos cerca ¿Qué puede pasar? … volveremos sobre el tema. 


Llegamos a oficina de turismo del lago Bohinj, o como lo llaman allí Bohinj jezaro, donde todo donde quieras aparcar es de pago, pero si vas a la oficina de turismo te dejan 10 minutos. Tras esperar un poco y eso que es pronto, nos dan un mapa y nos explican un poco. La verdad es que es un sitio muy grande lleno de cosas para ver, para hacer treking o travesías de montaña y sobre todo debe ser el paraíso de los pescadores. Para nuestra suerte, además tienen ordenadores con internet gratuito, viva Europa, así que aprovechamos y cogemos alojamiento para la noche en Trieste, un poco caro por ser Italia y ser un hotel, pero no teníamos muchas mas opciones.


Vamos entrando a la zona del lago con el coche y nos sorprende que sea sorprendentemente bonito. Se nos hace muy parecido a cualquiera de los lagos de Canadá del año pasado. Todo vale para fotón, pero como siempre dejan poco sitio para poder parar. Todo lo que hay para parar tienen parquímetro y son de pago... que manía más fea tienen los europeos.


Encontramos una playita de rocas en el lago con unas vistas de la leche, donde además de las vistas se disfruta de una gran tranquilidad, pero aparece un bus entero de guiris, y para colmo de males son españoles como no. Ya se sabe se nos tiene que notar haya donde vamos, como a los italianos. ¡Ale, que lo sepa todo el mundo que hemos llegado! Lo dejo por imposible.


Tras ver el mapa decidimos subir a un funicular y luego llegar a una cascada que mencionan en el plano… pero de repente..., la reserva del coche, me quedo sin gasolina por momentos, parece que voy a llegar pero nunca llego, así que nos damos la vuelta… cagüen la leche, todo iba tan bien.

Volvemos a la gasolinera del pueblo que hemos visto antes y echamos gasolina. Esta vez hemos conducido 940 Km con el anterior depósito. No esta mal.

Decidimos que la zona lo vale todo y que lo mejor será hacer picnic. La cosa es que todos los días vemos a gente haciéndolo y nos dan envidia. Buscar sitios para comer es gastar mucho tiempo y dinero, así que hoy compramos en el super Mercator del pueblo algo para la merienda. La zona lo pide y hace muy bien día. Pues eso, lo típico: Jamón, pan, coca colas, fruta…

Nos toca rehacer el camino de vuelta al lago Para la próxima a ver si aprendo que mas vale prevenir a tiempo que volver para atrás. Mi mujer se calla, pero sé qué está pensando.

Llegamos al famoso funicular. El horario es cada media hora. Compramos dos tickets de ida y vuelta. Creo que sale unos 13 € cada uno.

La subida es impresionante, se sube un kilometro de altura vertical con unas vistas sencillamente espectaculares. Las fotos no hacen justicia. Una experiencia.


Llegamos arriba y nos encontramos con una estación de nieve fuera de temporada. Las vistas son espectaculares, se ven montañas nevadas al fondo, nubes gigantes, el lago inmenso, todo el valle. Es una estación de esquí en toda regla. En invierno esto tiene que ser maravilloso.

Nos sacamos las típicas fotos a esa altura con las montañas de fondo y un cielo impresionante.


Seguimos visitando la estación de esquí, donde vemos pasar las telesillas, las pistas sin nieve, etc., para estar fuera de temporada hay mucho movimiento.


Al de una hora, de paseo, cogemos otra vez el funicular de bajada esta vez. Colgados de un cable bajamos disfrutando de unas súper vistas.

Cogemos el coche del parking (en este no había que pagar) y vamos hacia la cascada que aparecía en el mapa. Según llegamos se me empieza a mojar el limpiaparabrisas del coche y parece que se pone a llover aunque… hace sol. No lo entiendo, ¿será el agua de la cascada? De donde sale la lluvia si no hay nubes.

Pues no, hacia un día esplendido, pero allí en el parking (que era de pago) llovía. Como la cascada esté a 20 min del parking y no vamos preparados para la lluvia desistimos. Tenemos una travesía que lloviendo y embarazados no merece la pena. Que lastima, habrá que volver en otra ocasión.

Nos vamos de picnic, paramos en una cuneta en plan pirata, cerca de una calita del lago con unas vistas impresionantes, de película, y comemos el lunch que hemos comprado esta mañana súper a gusto. Como pega que el agua esta muy fría, pero aparece otra pareja y el chico si que se mete. También aparecen unos moteros mayores que parecen decanos, con sus Harleys y sus chupas de cuero, un puntazo estos europeos.

Nos despedimos con un suspiro del sitio que más nos ha gustado con diferencia de todo el viaje. Porque ya tenemos cogido el hotel, sino lo mas seguro que es hubiéramos cogido una habitación en la zona y gastaríamos otro día por la zona. Un sitio para volver y para no olvidar.


Pero el viaje continua, así que nos dirigimos al otro lago famoso de la zona, Bled jezaro. Este es mucho mas turístico y esta todo rodeado de hoteles y casas, no como el otro que era pura naturaleza. Un lago muy bonito, pero mucho mucho mas turístico y menos montaña y naturaleza como era el anterior.


Paramos donde podemos para disfrutar de las vistas y damos un pequeño paseo. Cogemos el coche y tras un par de vueltas consigo llegar a la iglesia que se ve debajo del castillo, y la visitamos, sin mas, y como siempre las notas de no aparques por aquí o te destruyo. Me hago el guiri.


El lago no se puede bordear por que para mi sorpresa es zona privada. Me parece personalmente fatal, así que me hago el guiri y nos metemos por todo lo prohibido, llegamos a un club deportivo y se acaba la carretera así que finalmente decidimos subir hacia el castillo. En la guía no ponen que el interior sea nada espectacular, así que aprovecho a meterme entre el bosque de debajo y buscar alguna vista panorámica. La encuentro, y me la traigo en foto… y en la memoria.


Como curiosidad, que estábamos viendo pasar mucha gente disfrazada de época, pensábamos que eran actores del castillo. Pero nos sorprende que sean invitados a una boda que se va a celebrar en el castillo. Todo el mundo llega en carros de caballo, y disfrazados de época. Un puntazo y muy divertido. La gente se lo curra mucho.


Nos dirigimos ya para el hotel que hemos reservado en Trieste, Italia y elegimos llegar lo antes posible así que cojo todo por autopista.

Llegamos a la ciudad y con el GPS y mi pericia tomando decisiones al volante encontramos el hotel bien y rápido. Siempre que reservamos un hotel miramos como se llega y sacamos una foto con el móvil al plano, esto es muy útil y nos ha sacado muchas veces de apuros. Es una callejuela y no hay sitio para aparcar así que dejo a la carrera a mi mujer con las maletas, pero con toda la suerte del mundo que da llevar a una embarazada, justo se va un coche de la calle del hotel, así que aparco hasta el día siguiente. Estamos muy cerca del centro, que para algo sabemos coger hoteles por internet.


Esto de estar por fin en un hotel y en hotel en Italia se agradece y es un cambio y una mejora después de tanto sober y apartman por el resto de países que hemos visitado. Aprovechamos para una ducha, conectarnos a Internet (como te echaba de menos y que utuil me eres) y decidimos bajar al puerto para ver atardecer.


Visitamos la Plaza del palacio y la del ayuntamiento que debe ser la plaza abierta al mar mas grande de Europa o del mundo. Vaya usted a saber.



Damos un buen paseo viendo atardecer por el paseo marítimo, y para mi disgusto como fotógrafo tengo la súper nube en el horizonte así que desisto de mis fotones de atardecer y mi mujer me lo agradece.


Decidimos cenar en la zona de los canales como nos había recomendado la recepcionista del hotel. En concreto la zona del canal Vecchio, nos había recomendado uno típico pero como no había nadie nos parece raro y seguimos mirando. Vemos más restaurante pero ninguno tiene sitio, así que volvemos y ahora esta mas lleno. Es especie de cervecera entre alemana e italiana con especialidades de Trieste. Muy ricas y buena cerveza. Uhm, que rica.


De noche volvemos para ver iluminada la plaza abierta al mar más grande del mundo universal y volvemos para el hotel.


Mirando internet, intentamos ver como llegar por las mañana a las cuevas que nos han recomendado en los diarios. Visitaremos el teatro romano de Pula que lo ponen también bien y revisaremos como llegar a Porec donde dejaremos el coche y cogeremos pasado mañana el ferry que nos cruzara el adriático para llegar a Venecia. Ya se va acabando el viaje… pero seguid conmigo para las próximas etapas que me queda mucho por contar y muchas buenas fotos que compartir con vosotros.

Hasta la próxima.

viernes, 13 de abril de 2012

Día 12 – Castillo de Trakoscan y Ljubljana, Capital del Eslovenia


Después de muchos meses, vuelvo a publicar parte del diario de viaje de este verano por los siguientes países de Europa Central: Croacia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia e Italia. Podéis ver un resumen aquí:
http://byesca.blogspot.com.es/2011/08/diario-de-viaje-verano-2011-croacia.html y encontrar el resto de etapas en este mismo blog.

La razón es que ha contactado conmigo una chica argentina que me ha pedido la información de esta etapa, le he explicado que fui con mi mujer embarazada y que desde hace unos mese tengo que atender a una nueva y preciosa personita y no tengo tiempo de ponerme al dia con mi blog ni con este diario. 

Pero como la fotografia y los viajes es algo que me apasiona he hecho un esfuerzo y en un ratito que me he dejado mi mujer libre aprovecho y publico el texto y alguna foto que espero que os guste.

La verdad es que las etapas que quedan son de los mas bonito del viaje y visitamos sitios a los que no pensabamos ir que acabaron siendo lo mejor del viaje...

No puedo prometer nada... pero si puedo intentare publicarlos las siguientes etapas lo antes posible... sobre todo antes de hacer mas viajes de estos...

Dia 13 - Lago Bohinj, Bled y Trieste (Eslovenia e Italia)
Día 14 – Cuevas Scokjan, Pula y Porec (Croacia)
Días 15 y 16 – Venecia (Italia)

Pues lo dicho, para ti Susana, gracias por contactar conmigo y sobre todo por leer mi blog desde Bariloche, Argentina.


Un abrazo a tod@s los que leéis mi blog y mostrais interés por le mismo. Hace que el esfuerzo valga la pena.
___________________________________________________________________________________________________


Me despierta la luz del amanecer. En Croacia, como ya he comentado, no hay persianas, debe ser un invento solo español. Spain is different. Pero no me levanto hasta las 7, obligado a bajar a la calle a pagar el parking que la noche anterior no nos dejaba pagar. No comment, bueno si: Fuck politicians in Zagreb.

Salimos de Zagreb atravesando todo el tráfico de una gran ciudad como es esta. En una hora por autopista llegamos al castillo de Trakoscan, nuestro siguiente hito del viaje.

Enseguida en el parking viene una chica corriendo a cobrarnos 10 kunas (1,5 €) por aparcar. Estamos solos por cierto, no hay nadie mas… por ahora, hemos sido muy madrugadores.. joe, pues poned persianas. 

A las 10 am. El punto de información no esta aun abierto, solo el bar. En principio, solo queremos sacar la típica foto del castillo, que por cierto es la portada de la Lonely Planet de edición 2011 de Croacia, aunque dentro hablen de que es otro lugar, seguramente por que al actualizar la versión y la portada no cambiaron ese texto interior. 



Con lo que me gustan mi estas guías y los buenos momentos que me hacen pasar se lo perdono todo.


Como no queda nada claro ni hay indicaciones claras, le preguntamos a un hombre que pasa a ver como se llega al lago para la foto y nos dice que subiendo hacia el castillo veremos un camino que baja al lago.

Efectivamente llegamos andando en menos de 5 minutos y allí esta. Me pongo a buscar el mejor encuadre, veo que necesito filtro degradado para no quemar el cielo y exponer bien el castillo y enseguida echo de menos el trípode que esta en el coche. Parezco nuevo.


Seguimos por el camino buscando planos diferentes del castillo. De repente, en el lago empieza a ver olas y lo que antes era un reflejo limpio en los ratos que el sol iluminada el castillo entre las nubes se convierte en miles de ondas que me lo fastidian. Bueno, la foto la tengo ya pero tiro alguna otra.



Subimos hacia el castillo. Según la guía, vale la pena el interior por los muebles y armas. Pagamos unas 30 kunas cada uno y nos dan un folio de información en castellano lo cual se agradece. Lo que no se es como nos pillan que lo somos. Siempre nos confunden con italianos.

Pone que no se puede sacar fotos… pero como buen paparazzi alguna hago. Luego cuando veo que realmente no hay mucha foto por hacer ya me deja de apetecer.


Los muebles son de hace poco ya que hasta hace poco vivían allí y lo que si hay es muchos retratos de familia y una buena colección de armas medievales. El resto prescindible.

Volvemos al coche y pasamos la frontera a Eslovenia que esta a unos 7 km del castillo.

Ni en una ni en otra frontera nos miran los pasaportes más de 10 segundos. Perfecto, seguimos para adelante.

Parece que para circular por las autopistas de Eslovenia hay que comprar según pasas la frontera una pegatina que vale 15€ la de 7 días para pasar los peajes. No lo veo muy claro y la chica no se explica muy bien pero lo compramos y a ver que pasa. J

Efectivamente, comprobamos que en los peajes los coches pasan por unos carrilles distintos y los camiones tienen que parar y pagar.

En poco más de una hora llegamos a Ljubljana la capital de Eslovenia, difícil de pronunciar ¿verdad?. Como no tenemos mapas de carreteras, ni guía del país, solo algún diario de viaje queremos encontrar una oficina de turismo. No os fiéis de las i de información de las gasolineras es pura mentira para que paréis y luego no hay nada.

  
Vemos una indicación en el centro de la ciudad que pone Tourist Information Centre. Me meto cuando puedo y acabo en un parking. No pasa nada, lo buscaremos andando.

Damos una vuelta por el centro de la ciudad y no conseguimos encontrarla, aunque sabemos que esta cerca. Preguntamos a unos con un mapa y vemos que estaba al otro lado del río en la plaza central.

De nuevo pasamos por el centro y cada vez nos gusta mas lo que vemos y nos empezamos a plantear que igual vale la pena quedarse a dormir.


Llegamos por fin a la oficina de turismo que se nos resistía, claro, en coche es imposible. Pedimos el plano de la ciudad y nos da una miniguía en español. Le pido amablemente que me indique en el plano que cosas tengo que ver que solo voy a estar unas horas y de nuevo, a pesar de estar en otro país, me dice claramente que ya tengo la información y el mapa, y  que me olvide de explicaciones que el solo da el mapa. Alucinante, luego hay gente en paro.


Le pedimos ayuda para encontrar algún sitio para dormir, ya que al no tener Internet el día anterior, no pudimos reservar. Hace un par de llamadas y nos consigue una habitación con Internet y parking. Le decimos que al día siguiente queremos ver los lagos y cuevas cercanos pero nos dice que para eso que vayamos a la oficina de información de Eslovenia, que el es solo de la ciudad de Ljubljana. Chico de verdad, como atención al cliente eres lo peor.

No pilla muy lejos, y así vamos viendo más de la ciudad, que por cierto nos sigue gustando mucho.

En esta oficina de turismo de Eslovenia la chica es más amable. Nos dice que en un día es muy poco tiempo para ver los lagos y las cuevas, y como tenemos que decidir con que nos quedamos nos aconseja los lagos. De todas formas, amablemente nos da información de las cuevas y un súper plano de carreteras de todo el país donde nos explica y nos marca donde están las cosas. Debe ser nueva en el negocio, por que no sabe que el resto de sus compañeros no hace eso ni pa dios.

Por cierto el símbolo de esta ciudad es este dragón. Cuidado que no te pille un tal San Jorge.


Es más que hora de comer. Buscamos algo en la rivera del río y comemos. Notamos que ya los precios son más europeos y pagamos en €uros. Muy parecido a lo que nos hubiera costado en España. Bien.



Cogemos el coche del parking donde nos cobran un poco más de 1 un €uro por hora, y vamos al apartamento que hemos reservado. Es una habitación con dos camas, cocina, nevera y baño. Tiene Internet por wifi que va cuando quiere. Ni bien ni mal, nos vale.

Descansamos y volvemos a la ciudad para visitarla más en profundidad. Vamos siguiendo las indicaciones del mapa y de la miniguía.

  
En una iglesia vemos mucha gente que entra corriendo y cierra la puerta. Me llama la atención y ahí tengo que ir yo con mi cámara. Resulta que hay un concierto de un coro ingles y un grupo de música de cámara. Todo esta lleno de gente y la verdad es que cantan como los ángeles un disfrute para los sentidos y alguna foto espectacular.


Por toda la ciudad hay música. En un puente encontramos a un grupo que improvisa blues y que suena muy bien, en otro lado un cantautor con su guitarra, etc.


  
La capital, o al menos su centro es una ciudad moderna donde lo viejo y lo nuevo se han integrado perfectamente. La gente va bien vestida y es muy “Europea”, altos y rubios vaya. Tiene encanto y la verdad es que nos gusta y nos recuerda un poco a la ciudad de Quebec en Canadá salvando muchas distancias, pero creedme que es muy bueno lo que digo.



Por toda la ciudad hay iglesias, catedrales, estatuas, fuentes y decoración urbana muy interesantes y que hacen que sea una ciudad muy placentera de visitar, tranquila y cultural. Muy centro-europea.





Para disgusto de mi mujer, me empeño en subir al castillo, y al final por suerte para todos, encuentro un funicular que nos sube. Ida y vuelta para los dos son 6€. En la guía lo recomiendan. No hay para nada las vistas que espero. Quizás desde la torre pero son las 9 pasadas y nos la cierran. 


Damos un paseo por alrededor del castillo pero hay tantos árboles que no se puede ver la ciudad. Que pena, una buena oportunidad perdida.



Bajamos el funicular y vamos a cenar. Hay mucha gente en la calle. Mucho ambiente sobre todo tomado copas, más que cenando... pues eso, muy europea y joven.

Cenamos con vistas al río, aunque tardan mucho en traernos la comida y que luego nos la quieren colar con la cuenta.

Casi se me olvida una de las fotos que había apuntado para hacer, y descubro que es mas bonita de lo que esperaba aunque ya sea muy de noche. Una pena por que le puente se mueve mucho cuando pasa la gente y es difícil que no salga un poco movida.


Salimos del parking. Ahora nos cobran mas de 8€ y además creo que solo había que pagar por aparcar en la calle hasta las 6. Después de la experiencia tan mala en Zagreb me empieza a dar igual pagar dinero y quitarme preocupaciones. Me hago mayor claramente.

Llegamos de nuevo a nuestro alojamiento, antes de que el GPS encuentre siquiera los satélites, lo cual quiere decir que es fácil moverse por esta ciudad. El wifi de la habitación no funciona. A ver si mañana hay mas suerte que tenemos que reservar algo para dormir.

Hemos cambiado de nuevo los planes, es lo que tiene viajar, que te encuentras coas que no esperabas y que son mejor de lo que creías, y decidimos ir a los lagos, y si da tiempo visitar una cueva antes de las 18 e ir a dormir a Trieste, Italia. Muchas cosas, muchos cambios…

Mañana veremos que acabamos haciendo finalmente. Pero eso si queréis lo leeréis en la próxima etapa del viaje. Os advierto que sin duda, fue una de las mejores de todo el viaje, que volveré, y que las fotos espero que le hagan justicia.