sábado, 22 de marzo de 2014

Diario Viaje Selva Negra 2013, Austria: Región de Brand, Lago Lunersee y Cascadas Kesserfall

Bienvenidos viajeros y fotógrafos, 

Continúo con la siguiente etapa de este blog de viaje por centro Europa del pasado verano de 2013 donde visitamos la Selva Negra alemana, Suiza, Austria y el principado de Liechtenstein.



Os recuerdo la anteriores etapa del viaje: 

No habíamos disfrutado del mejor tiempo durante los días que estuvimos en Suiza, pero ya tocaba irse. Debido a los altos precios habíamos comido prácticamente de MacDonalds, como podíamos, para no dejar sin herencia a nuestras hijas. Queríamos ir a Liechtenstein pero los hoteles eran muy caros y no había nada por la zona. Queríamos ir a la zona de Lindau para visitar el lago Constanza, pero en fin de semana y en verano, era imposible sin pagar los dos ojos de la cara y 4 camellos. 

Al final, tras mucho mirar por Internet tuvimos que ir a un hotel en Austria. El más cercano a la zona que queríamos visitar los días siguientes. Aun así, quedaba como a una hora. Fue desesperante, pero al final puestos a pagar, cogimos un buen hotel con SPA en una zona de montaña que no conocíamos y nos lo jugamos todo, hasta el matrimonio. Ayyy lo que es la fortuna a veces.

Después de la visita de la mañana a la bonita población Suiza de Schaffhausen, cogimos la furgoneta justo después de comer para que las niñas fueran el trayecto echando la siesta. Pasamos la frontera de Suiza a Austria y en una salida de autopista cercana empezamos a subir y subir... llegamos a una zona con pinta de típica estación de invierno. Muchos funiculares para subir más arriba aán, casas de madera entre montañas altísimas. Bonita zona. Encontramos el hotel y nos pareció desde el primer momento que estaba realmente bien.

Las instalaciones de SPA eran muy completas y las usamos esa misma tarde. Con tes calientes y todo... pero como fotógrafo no me podía resistir en esa zona montañosa de Austria a intentar un atardecer... al estar dentro de un valle era tarea complicada.


Estas son las vistas que desde la terraza de la habitación me llamaban. Ven y haz fotos... me decían. Y yo, pues eso, que voy.


Pedí permiso mientras las niñas jugaban y cogí el coche dispuesto a subir hasta donde fuera necesario y a perderme. Fui poco a poco, subiendo y buscando localizaciones, con buena música y disfrutando del momento. Una buena luz en el cielo, en los alpes austriacos, verano, y en ciernes un atardecer prometedor... la familia contenta por que no les habíamos dicho que el hotel estaba tan bien para que fuera sorpresa.



Al de un rato me encontré un puente desde el cual vi las siguientes vistas.



Uy !!! Me dije. Cuantas cascadas al fondo !!! Teniendo debajo un río con agua, seguro que aquí puedo estar un rato. Fue poner el trípode para hacer sedas y acertar con la composicion y todo era foto.






Aunque era dificil ir subiendo por las piedras, fui remontando el río a ver que me encontraba. 



Todo este paisaje me recordaba a Canadá y fue una pena que el cielo estuviera nublado al fondo y se quemará por que unos azules hubieran quedado estupendos... pero espera... si vuelvo al día siguiente... uy... que me adelanto. :)




Si el primer plano con las sedas, no estaba mal, el fondo era un quiero estar ahí y llegar allí como sea. Tranquilo... lo harás, pero no hoy, que está mucho más lejos de lo que parece.





No me podía ir sin sacar unas fotos a estas cabras vigilantes de mis andanzas. Agur majas. Hasta mañana, que un pajarito me dice que volveré.



Al día siguiente habíamos visto que la zona de visita obligada era los alrededores del lago Lunersee al que había que subir en funicular. Salimos pronto y al volver a pasar por el sitio... mágicamente la luz había cambiado y el cielo era como yo había imaginado el día antes, o mejor aún. No os importa parar ¿no? y así le fui metiendo el gusanillo a mi compi.









Solo hacían que subir coches y cuando llegamos al parking no había sitio para aparcar. Al final como íbamos con niñas el vigilante del parking nos permitió aparcar muy amablemente en una zona reservada y todo fue mucho mas fácil. Tardamos mucho menos de lo esperado en subir a pesar de las grandes colas.







Que contaros de cuando llegamos arriba. Un lago de un color turquesa precioso, en una zona de tremenda belleza en un día azul, pero con nubes, muchos claros y más sombras. Y un viento frío, todo hay que decirlo que estamos en los alpes.






En un lateral había una presa desde la que se podía hacer esta toma panorámica.


Ni siquiera el 17 mm me daba para meter todo el lago. Tremendo.





A ambos lados de la estación del funicular salían caminos y sendas para visitar la zona pero decidimos ir por el fácil bordeando el lago con las sillas de las niñas.





Cuando salia el sol, el sitio era de postal.


Para ser esa época del año, había unos tonos ocres muy fotogénicos y los verdes de las montañas al fondo me recordaban a los acantilados de Hawai.



Pero cuando venia la nube... no había tu tía.



El fondo del lago me recordaba a la luna. Supongo que de ahí el nombre del lago "Lunersee".


Esta foto es una de mis favoritas del viaje. Esa persona minúscula dando escala al resto del paisaje espectacular. Recuerdos a Guille.



Meter a la gente en las fotos siempre da otra perspectiva muy curiosa y emocional a las fotos. Esta foto la tuve clara en cuanto la vi.



Empezaba a hacer frío y venía mal tiempo así que volvimos a la estación del funicular con las sillas de las niñas para darlas de comer. O sabes alemán o date por jodido por cierto, pero no voy a entrar. Hablemos de paisaje y no de los austriacos.




Otra toma de una persona en un gran paisaje, que creo que también le da un punto distinto.



Posiblemente, ahora venga la gran experiencia del viaje. ¿Os acordáis del sitio donde ayer había estado haciendo sedas con cascadas al fondo? ¿El que esta mañana tenia el cielo azul? Pues tras mucho picar piedra mi mujer me dejó ir a visitarlo y además tuve la suerte de que mi compi de andanzas también se animara y se viniera conmigo. Seguro que se acordará de mi y de esto, el resto de su vida.

Parecía que las cascadas del fondo estaban como a 40 minutos andando si cogías alguno de los caminos que bordeaban el río. Bien, primera decisión, por la izquierda o la derecha. Da igual, si eliges A al de 10 min tendrás que vadear el río e ir por B. El agua estaba congelada. !!! Saluda Juanan !!!



No se como contaros lo dificil que era caminar. Esta zona es la parte baja de un glaciar que en invierno esta cubierto de nieve y todas las rocas tienen aristas cortantes de distintos tamaños y se desplazaban al pisarlas. Deje las botas de monte en el coche, y me arrepentí cada momento. La subida fue muy muy complicada y dolorosa y la vuelta peor, pero nos movía el llegar a las cascadas.

Por fin, llegamos y nos pusimos justo donde nos mojábamos pero podíamos hacer fotos. Una locura subir hasta aquí, y muy peligroso. Salir lo fue más.








El sitio merecía una foto de hasta aquí hemos venido, no creo que mucha gente llegue hasta aquí. Estamos locos, pero lo hemos pasado bien. No así nuestros pies. Todavía me duelen de pensarlo.


Pero claro, una vez hecha una y habiendo más cascadas por la zona... ¿Por que no ir a por otra? Mirad que sitio por dios. Difícil exponer con la diferencia de luces.




Mala decisión, el rió no era nada fácil de vadear. El agua estaba congelada, el acceso a la corriente era complicado, cada piedra que tocabas hacia que cayeran otras 37 mil... pero tira que si vas tu, voy yo detrás... ya vendrán a buscarnos.

Como veis el tiempo volvía a estar como ayer, todo nublado y la niebla entrando...



Pero espera que si miras para atrás... donde aún llega la luz del sol... mirad que sitio.



Delante estaba menos complicado, una vez pasado el río, que luego teníamos que volver a cruzar, no nos costó tanto llegar a la siguiente cascada.

Aquí si me me puse demasiado cerca y se mojó el objetivo como se ve en la parte superior derecha.






¡ Están locos estos fotógrafos ! Pero ya que estamos... hagamos una foto de hasta donde hemos llegado... y nos congelamos saltando en el aire. Ayyy como me duelen los pies de pensar en la bajada.



La bajada fue aún más y peor tortura para los pies que el resto de la subida. Pero lo bueno fue llegar al SPA meternos en todas las zonas, tomar tes calientes y jugar con las niñas, y sobre todo la cena que nos metimos entre pecho y espalda. Who cares about the money? Y a dormirla que estábamos muy cansados... y doloridos.

De esta zona de Austria, fuimos a visitar Vaduzla capital del Principado de Liechtenstein, un estado asociado a Suiza ($+). De ahí, visitamos la población veraniega y turística de Lindau en Alemania, que es la entrada al lago Constanza, el mayor de Europa si no recuerdo mal... tiene hasta faro, no os digo más. Después, tocó visitar los famosos castillos del rey loco en Füssen (con anécdota) y acabar el viaje con unos días en Munich tomado cervezas gigantes y codillo.

Pero para todo esto, tendréis que esperar para leerlo en este blog y sobre todo para ver las fotos que me traje.

Hasta pronto y que tengáis buena luz.

© Iñigo EscalanteWeb I Blog I Facebook I Flickr I 500px | Google +