viernes, 13 de abril de 2012

Día 12 – Castillo de Trakoscan y Ljubljana, Capital del Eslovenia


Después de muchos meses, vuelvo a publicar parte del diario de viaje de este verano por los siguientes países de Europa Central: Croacia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia e Italia. Podéis ver un resumen aquí:
http://byesca.blogspot.com.es/2011/08/diario-de-viaje-verano-2011-croacia.html y encontrar el resto de etapas en este mismo blog.

La razón es que ha contactado conmigo una chica argentina que me ha pedido la información de esta etapa, le he explicado que fui con mi mujer embarazada y que desde hace unos mese tengo que atender a una nueva y preciosa personita y no tengo tiempo de ponerme al dia con mi blog ni con este diario. 

Pero como la fotografia y los viajes es algo que me apasiona he hecho un esfuerzo y en un ratito que me he dejado mi mujer libre aprovecho y publico el texto y alguna foto que espero que os guste.

La verdad es que las etapas que quedan son de los mas bonito del viaje y visitamos sitios a los que no pensabamos ir que acabaron siendo lo mejor del viaje...

No puedo prometer nada... pero si puedo intentare publicarlos las siguientes etapas lo antes posible... sobre todo antes de hacer mas viajes de estos...

Dia 13 - Lago Bohinj, Bled y Trieste (Eslovenia e Italia)
Día 14 – Cuevas Scokjan, Pula y Porec (Croacia)
Días 15 y 16 – Venecia (Italia)

Pues lo dicho, para ti Susana, gracias por contactar conmigo y sobre todo por leer mi blog desde Bariloche, Argentina.


Un abrazo a tod@s los que leéis mi blog y mostrais interés por le mismo. Hace que el esfuerzo valga la pena.
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Me despierta la luz del amanecer. En Croacia, como ya he comentado, no hay persianas, debe ser un invento solo español. Spain is different. Pero no me levanto hasta las 7, obligado a bajar a la calle a pagar el parking que la noche anterior no nos dejaba pagar. No comment, bueno si: Fuck politicians in Zagreb.

Salimos de Zagreb atravesando todo el tráfico de una gran ciudad como es esta. En una hora por autopista llegamos al castillo de Trakoscan, nuestro siguiente hito del viaje.

Enseguida en el parking viene una chica corriendo a cobrarnos 10 kunas (1,5 €) por aparcar. Estamos solos por cierto, no hay nadie mas… por ahora, hemos sido muy madrugadores.. joe, pues poned persianas. 

A las 10 am. El punto de información no esta aun abierto, solo el bar. En principio, solo queremos sacar la típica foto del castillo, que por cierto es la portada de la Lonely Planet de edición 2011 de Croacia, aunque dentro hablen de que es otro lugar, seguramente por que al actualizar la versión y la portada no cambiaron ese texto interior. 



Con lo que me gustan mi estas guías y los buenos momentos que me hacen pasar se lo perdono todo.


Como no queda nada claro ni hay indicaciones claras, le preguntamos a un hombre que pasa a ver como se llega al lago para la foto y nos dice que subiendo hacia el castillo veremos un camino que baja al lago.

Efectivamente llegamos andando en menos de 5 minutos y allí esta. Me pongo a buscar el mejor encuadre, veo que necesito filtro degradado para no quemar el cielo y exponer bien el castillo y enseguida echo de menos el trípode que esta en el coche. Parezco nuevo.


Seguimos por el camino buscando planos diferentes del castillo. De repente, en el lago empieza a ver olas y lo que antes era un reflejo limpio en los ratos que el sol iluminada el castillo entre las nubes se convierte en miles de ondas que me lo fastidian. Bueno, la foto la tengo ya pero tiro alguna otra.



Subimos hacia el castillo. Según la guía, vale la pena el interior por los muebles y armas. Pagamos unas 30 kunas cada uno y nos dan un folio de información en castellano lo cual se agradece. Lo que no se es como nos pillan que lo somos. Siempre nos confunden con italianos.

Pone que no se puede sacar fotos… pero como buen paparazzi alguna hago. Luego cuando veo que realmente no hay mucha foto por hacer ya me deja de apetecer.


Los muebles son de hace poco ya que hasta hace poco vivían allí y lo que si hay es muchos retratos de familia y una buena colección de armas medievales. El resto prescindible.

Volvemos al coche y pasamos la frontera a Eslovenia que esta a unos 7 km del castillo.

Ni en una ni en otra frontera nos miran los pasaportes más de 10 segundos. Perfecto, seguimos para adelante.

Parece que para circular por las autopistas de Eslovenia hay que comprar según pasas la frontera una pegatina que vale 15€ la de 7 días para pasar los peajes. No lo veo muy claro y la chica no se explica muy bien pero lo compramos y a ver que pasa. J

Efectivamente, comprobamos que en los peajes los coches pasan por unos carrilles distintos y los camiones tienen que parar y pagar.

En poco más de una hora llegamos a Ljubljana la capital de Eslovenia, difícil de pronunciar ¿verdad?. Como no tenemos mapas de carreteras, ni guía del país, solo algún diario de viaje queremos encontrar una oficina de turismo. No os fiéis de las i de información de las gasolineras es pura mentira para que paréis y luego no hay nada.

  
Vemos una indicación en el centro de la ciudad que pone Tourist Information Centre. Me meto cuando puedo y acabo en un parking. No pasa nada, lo buscaremos andando.

Damos una vuelta por el centro de la ciudad y no conseguimos encontrarla, aunque sabemos que esta cerca. Preguntamos a unos con un mapa y vemos que estaba al otro lado del río en la plaza central.

De nuevo pasamos por el centro y cada vez nos gusta mas lo que vemos y nos empezamos a plantear que igual vale la pena quedarse a dormir.


Llegamos por fin a la oficina de turismo que se nos resistía, claro, en coche es imposible. Pedimos el plano de la ciudad y nos da una miniguía en español. Le pido amablemente que me indique en el plano que cosas tengo que ver que solo voy a estar unas horas y de nuevo, a pesar de estar en otro país, me dice claramente que ya tengo la información y el mapa, y  que me olvide de explicaciones que el solo da el mapa. Alucinante, luego hay gente en paro.


Le pedimos ayuda para encontrar algún sitio para dormir, ya que al no tener Internet el día anterior, no pudimos reservar. Hace un par de llamadas y nos consigue una habitación con Internet y parking. Le decimos que al día siguiente queremos ver los lagos y cuevas cercanos pero nos dice que para eso que vayamos a la oficina de información de Eslovenia, que el es solo de la ciudad de Ljubljana. Chico de verdad, como atención al cliente eres lo peor.

No pilla muy lejos, y así vamos viendo más de la ciudad, que por cierto nos sigue gustando mucho.

En esta oficina de turismo de Eslovenia la chica es más amable. Nos dice que en un día es muy poco tiempo para ver los lagos y las cuevas, y como tenemos que decidir con que nos quedamos nos aconseja los lagos. De todas formas, amablemente nos da información de las cuevas y un súper plano de carreteras de todo el país donde nos explica y nos marca donde están las cosas. Debe ser nueva en el negocio, por que no sabe que el resto de sus compañeros no hace eso ni pa dios.

Por cierto el símbolo de esta ciudad es este dragón. Cuidado que no te pille un tal San Jorge.


Es más que hora de comer. Buscamos algo en la rivera del río y comemos. Notamos que ya los precios son más europeos y pagamos en €uros. Muy parecido a lo que nos hubiera costado en España. Bien.



Cogemos el coche del parking donde nos cobran un poco más de 1 un €uro por hora, y vamos al apartamento que hemos reservado. Es una habitación con dos camas, cocina, nevera y baño. Tiene Internet por wifi que va cuando quiere. Ni bien ni mal, nos vale.

Descansamos y volvemos a la ciudad para visitarla más en profundidad. Vamos siguiendo las indicaciones del mapa y de la miniguía.

  
En una iglesia vemos mucha gente que entra corriendo y cierra la puerta. Me llama la atención y ahí tengo que ir yo con mi cámara. Resulta que hay un concierto de un coro ingles y un grupo de música de cámara. Todo esta lleno de gente y la verdad es que cantan como los ángeles un disfrute para los sentidos y alguna foto espectacular.


Por toda la ciudad hay música. En un puente encontramos a un grupo que improvisa blues y que suena muy bien, en otro lado un cantautor con su guitarra, etc.


  
La capital, o al menos su centro es una ciudad moderna donde lo viejo y lo nuevo se han integrado perfectamente. La gente va bien vestida y es muy “Europea”, altos y rubios vaya. Tiene encanto y la verdad es que nos gusta y nos recuerda un poco a la ciudad de Quebec en Canadá salvando muchas distancias, pero creedme que es muy bueno lo que digo.



Por toda la ciudad hay iglesias, catedrales, estatuas, fuentes y decoración urbana muy interesantes y que hacen que sea una ciudad muy placentera de visitar, tranquila y cultural. Muy centro-europea.





Para disgusto de mi mujer, me empeño en subir al castillo, y al final por suerte para todos, encuentro un funicular que nos sube. Ida y vuelta para los dos son 6€. En la guía lo recomiendan. No hay para nada las vistas que espero. Quizás desde la torre pero son las 9 pasadas y nos la cierran. 


Damos un paseo por alrededor del castillo pero hay tantos árboles que no se puede ver la ciudad. Que pena, una buena oportunidad perdida.



Bajamos el funicular y vamos a cenar. Hay mucha gente en la calle. Mucho ambiente sobre todo tomado copas, más que cenando... pues eso, muy europea y joven.

Cenamos con vistas al río, aunque tardan mucho en traernos la comida y que luego nos la quieren colar con la cuenta.

Casi se me olvida una de las fotos que había apuntado para hacer, y descubro que es mas bonita de lo que esperaba aunque ya sea muy de noche. Una pena por que le puente se mueve mucho cuando pasa la gente y es difícil que no salga un poco movida.


Salimos del parking. Ahora nos cobran mas de 8€ y además creo que solo había que pagar por aparcar en la calle hasta las 6. Después de la experiencia tan mala en Zagreb me empieza a dar igual pagar dinero y quitarme preocupaciones. Me hago mayor claramente.

Llegamos de nuevo a nuestro alojamiento, antes de que el GPS encuentre siquiera los satélites, lo cual quiere decir que es fácil moverse por esta ciudad. El wifi de la habitación no funciona. A ver si mañana hay mas suerte que tenemos que reservar algo para dormir.

Hemos cambiado de nuevo los planes, es lo que tiene viajar, que te encuentras coas que no esperabas y que son mejor de lo que creías, y decidimos ir a los lagos, y si da tiempo visitar una cueva antes de las 18 e ir a dormir a Trieste, Italia. Muchas cosas, muchos cambios…

Mañana veremos que acabamos haciendo finalmente. Pero eso si queréis lo leeréis en la próxima etapa del viaje. Os advierto que sin duda, fue una de las mejores de todo el viaje, que volveré, y que las fotos espero que le hagan justicia.