domingo, 15 de abril de 2012

Día 13 – Lagos Bohinj y Bled en Eslovenia y ciudad de Trieste en Italia


Salimos de Ljbujana cogiendo la autopista dirección a Bled. La verdad es que es cómodo el invento este de la vijneta para no tener que parar en los peajes. Pero bueno también es verdad que bien lo pagas. 

Pasamos por Bled y vemos la zona del lago pero lo dejamos para si da tiempo a la tarde o después de comer por que en un diario de viajeros nos recomendaba mucho el otro lago. Esta, a la postre, fue una de las mejores decisiones de todo el viaje. 

Antes de llegar al lago Bohinj, veo una gasolinera, miro de reojo la autonomía y pienso…. Uhm… ¿debería echar gasolina ahora? bah, me digo, parece que tenemos de sobra... estamos cerca ¿Qué puede pasar? … volveremos sobre el tema. 


Llegamos a oficina de turismo del lago Bohinj, o como lo llaman allí Bohinj jezaro, donde todo donde quieras aparcar es de pago, pero si vas a la oficina de turismo te dejan 10 minutos. Tras esperar un poco y eso que es pronto, nos dan un mapa y nos explican un poco. La verdad es que es un sitio muy grande lleno de cosas para ver, para hacer treking o travesías de montaña y sobre todo debe ser el paraíso de los pescadores. Para nuestra suerte, además tienen ordenadores con internet gratuito, viva Europa, así que aprovechamos y cogemos alojamiento para la noche en Trieste, un poco caro por ser Italia y ser un hotel, pero no teníamos muchas mas opciones.


Vamos entrando a la zona del lago con el coche y nos sorprende que sea sorprendentemente bonito. Se nos hace muy parecido a cualquiera de los lagos de Canadá del año pasado. Todo vale para fotón, pero como siempre dejan poco sitio para poder parar. Todo lo que hay para parar tienen parquímetro y son de pago... que manía más fea tienen los europeos.


Encontramos una playita de rocas en el lago con unas vistas de la leche, donde además de las vistas se disfruta de una gran tranquilidad, pero aparece un bus entero de guiris, y para colmo de males son españoles como no. Ya se sabe se nos tiene que notar haya donde vamos, como a los italianos. ¡Ale, que lo sepa todo el mundo que hemos llegado! Lo dejo por imposible.


Tras ver el mapa decidimos subir a un funicular y luego llegar a una cascada que mencionan en el plano… pero de repente..., la reserva del coche, me quedo sin gasolina por momentos, parece que voy a llegar pero nunca llego, así que nos damos la vuelta… cagüen la leche, todo iba tan bien.

Volvemos a la gasolinera del pueblo que hemos visto antes y echamos gasolina. Esta vez hemos conducido 940 Km con el anterior depósito. No esta mal.

Decidimos que la zona lo vale todo y que lo mejor será hacer picnic. La cosa es que todos los días vemos a gente haciéndolo y nos dan envidia. Buscar sitios para comer es gastar mucho tiempo y dinero, así que hoy compramos en el super Mercator del pueblo algo para la merienda. La zona lo pide y hace muy bien día. Pues eso, lo típico: Jamón, pan, coca colas, fruta…

Nos toca rehacer el camino de vuelta al lago Para la próxima a ver si aprendo que mas vale prevenir a tiempo que volver para atrás. Mi mujer se calla, pero sé qué está pensando.

Llegamos al famoso funicular. El horario es cada media hora. Compramos dos tickets de ida y vuelta. Creo que sale unos 13 € cada uno.

La subida es impresionante, se sube un kilometro de altura vertical con unas vistas sencillamente espectaculares. Las fotos no hacen justicia. Una experiencia.


Llegamos arriba y nos encontramos con una estación de nieve fuera de temporada. Las vistas son espectaculares, se ven montañas nevadas al fondo, nubes gigantes, el lago inmenso, todo el valle. Es una estación de esquí en toda regla. En invierno esto tiene que ser maravilloso.

Nos sacamos las típicas fotos a esa altura con las montañas de fondo y un cielo impresionante.


Seguimos visitando la estación de esquí, donde vemos pasar las telesillas, las pistas sin nieve, etc., para estar fuera de temporada hay mucho movimiento.


Al de una hora, de paseo, cogemos otra vez el funicular de bajada esta vez. Colgados de un cable bajamos disfrutando de unas súper vistas.

Cogemos el coche del parking (en este no había que pagar) y vamos hacia la cascada que aparecía en el mapa. Según llegamos se me empieza a mojar el limpiaparabrisas del coche y parece que se pone a llover aunque… hace sol. No lo entiendo, ¿será el agua de la cascada? De donde sale la lluvia si no hay nubes.

Pues no, hacia un día esplendido, pero allí en el parking (que era de pago) llovía. Como la cascada esté a 20 min del parking y no vamos preparados para la lluvia desistimos. Tenemos una travesía que lloviendo y embarazados no merece la pena. Que lastima, habrá que volver en otra ocasión.

Nos vamos de picnic, paramos en una cuneta en plan pirata, cerca de una calita del lago con unas vistas impresionantes, de película, y comemos el lunch que hemos comprado esta mañana súper a gusto. Como pega que el agua esta muy fría, pero aparece otra pareja y el chico si que se mete. También aparecen unos moteros mayores que parecen decanos, con sus Harleys y sus chupas de cuero, un puntazo estos europeos.

Nos despedimos con un suspiro del sitio que más nos ha gustado con diferencia de todo el viaje. Porque ya tenemos cogido el hotel, sino lo mas seguro que es hubiéramos cogido una habitación en la zona y gastaríamos otro día por la zona. Un sitio para volver y para no olvidar.


Pero el viaje continua, así que nos dirigimos al otro lago famoso de la zona, Bled jezaro. Este es mucho mas turístico y esta todo rodeado de hoteles y casas, no como el otro que era pura naturaleza. Un lago muy bonito, pero mucho mucho mas turístico y menos montaña y naturaleza como era el anterior.


Paramos donde podemos para disfrutar de las vistas y damos un pequeño paseo. Cogemos el coche y tras un par de vueltas consigo llegar a la iglesia que se ve debajo del castillo, y la visitamos, sin mas, y como siempre las notas de no aparques por aquí o te destruyo. Me hago el guiri.


El lago no se puede bordear por que para mi sorpresa es zona privada. Me parece personalmente fatal, así que me hago el guiri y nos metemos por todo lo prohibido, llegamos a un club deportivo y se acaba la carretera así que finalmente decidimos subir hacia el castillo. En la guía no ponen que el interior sea nada espectacular, así que aprovecho a meterme entre el bosque de debajo y buscar alguna vista panorámica. La encuentro, y me la traigo en foto… y en la memoria.


Como curiosidad, que estábamos viendo pasar mucha gente disfrazada de época, pensábamos que eran actores del castillo. Pero nos sorprende que sean invitados a una boda que se va a celebrar en el castillo. Todo el mundo llega en carros de caballo, y disfrazados de época. Un puntazo y muy divertido. La gente se lo curra mucho.


Nos dirigimos ya para el hotel que hemos reservado en Trieste, Italia y elegimos llegar lo antes posible así que cojo todo por autopista.

Llegamos a la ciudad y con el GPS y mi pericia tomando decisiones al volante encontramos el hotel bien y rápido. Siempre que reservamos un hotel miramos como se llega y sacamos una foto con el móvil al plano, esto es muy útil y nos ha sacado muchas veces de apuros. Es una callejuela y no hay sitio para aparcar así que dejo a la carrera a mi mujer con las maletas, pero con toda la suerte del mundo que da llevar a una embarazada, justo se va un coche de la calle del hotel, así que aparco hasta el día siguiente. Estamos muy cerca del centro, que para algo sabemos coger hoteles por internet.


Esto de estar por fin en un hotel y en hotel en Italia se agradece y es un cambio y una mejora después de tanto sober y apartman por el resto de países que hemos visitado. Aprovechamos para una ducha, conectarnos a Internet (como te echaba de menos y que utuil me eres) y decidimos bajar al puerto para ver atardecer.


Visitamos la Plaza del palacio y la del ayuntamiento que debe ser la plaza abierta al mar mas grande de Europa o del mundo. Vaya usted a saber.



Damos un buen paseo viendo atardecer por el paseo marítimo, y para mi disgusto como fotógrafo tengo la súper nube en el horizonte así que desisto de mis fotones de atardecer y mi mujer me lo agradece.


Decidimos cenar en la zona de los canales como nos había recomendado la recepcionista del hotel. En concreto la zona del canal Vecchio, nos había recomendado uno típico pero como no había nadie nos parece raro y seguimos mirando. Vemos más restaurante pero ninguno tiene sitio, así que volvemos y ahora esta mas lleno. Es especie de cervecera entre alemana e italiana con especialidades de Trieste. Muy ricas y buena cerveza. Uhm, que rica.


De noche volvemos para ver iluminada la plaza abierta al mar más grande del mundo universal y volvemos para el hotel.


Mirando internet, intentamos ver como llegar por las mañana a las cuevas que nos han recomendado en los diarios. Visitaremos el teatro romano de Pula que lo ponen también bien y revisaremos como llegar a Porec donde dejaremos el coche y cogeremos pasado mañana el ferry que nos cruzara el adriático para llegar a Venecia. Ya se va acabando el viaje… pero seguid conmigo para las próximas etapas que me queda mucho por contar y muchas buenas fotos que compartir con vosotros.

Hasta la próxima.