martes, 9 de agosto de 2011

Día 1 – Bilbao – Barcelona – Dubrovnik


Nuestro viaje empezó un sábado de madrugada en el aeropuerto de Bilbao. Dirección Barcelona, y como se está convirtiendo en costumbre últimamente con un retraso de más de una hora. Por suerte, esta vez teníamos tiempo de sobra y solo nos robaba una hora de la visita a la ciudad de Barcelona que teníamos planificada. Sin problema.


Al llegar a la nueva terminal de vuelos nacionales de BCN, rápidamente nos dirigimos con nuestras mochilas a los nuevos autobuses que han puesto que te llevan en media hora al centro de Barcelona y salen cada 10 minutos. Antes, desde el aeropuerto tenías que ir en tren y dejaba en la estación de Sans.

Decidimos parar en la plaza Cataluña y allí nos encontramos con lo que quedaba del movimiento de los indignados del 15 M y estamos hablando del 26 de Junio.


La verdad es que no quedaban mucho del movimiento. Daba la sensación que los que había parecían efectivamente más perro flautas, hippies y ocupas que otra cosa. Habían acampado allí y ya no sabían adonde ir. Creo que las ideas que promueve este movimiento son muy válidas y actuales que mucha culpa de cómo estamos la tienen los políticos más ocupados en que gane o no pierda su partido que en servir a los ciudadanos. De todas formas, la culpa la tienen los bancos y/o el sistema financiero. Sí que había mucha pancarta protesta, pero se notaba poco movimiento. 

Muy curiosas las casas o chabolas que habían fabricado en los árboles.

Como curiosidad, por mucho indignado que allí hubiera, la plaza seguía como siempre llena de palomas.


Fotográficamente hablando y aprovechando que por primera vez me llevaba el 50 mm de viaje, decidí que era un buen día para practicar con el. Así que tome la arriesgada decisión de que en todo el día solo utilizaría ese objetivo, así que me dispuse a hacer un poco de fotografía urbana. He estado muchas veces en Barcelona y no necesitaba fotones. La verdad es que sacamos algún retrato que sí que estaba muy bien. La nitidez que da y el desenfoque hace que resalten mucho los ojos. Aunque un 50mm y una full frame no dan los mejores retratos, me hace la cara mas redonda.


Fue una decisión que me complicó bastante el día, por que no me dejaba hacer ciertas cosas, pero también me dio alguna satisfacción y sobre todo entrenamiento para el viaje. Sin sufrimiento, no hay beneficio. No pain, no gain.


Fuimos bajando por una paralela a las ramblas hacia la catedral. Paseamos tranquilamente por las calles del barrio gótico. 


 Algún día, encontraré el dichoso balcón con luz buena.


Entramos en Las Ramblas que estaban, como no, llenas de gente y de mimos. Por suerte encontré una tienda de fotografía que no conocía y andaba buscando. Era un poco una mezcla de Corte Inglés porque tenía varias plantas y de B&H de Nueva York por el tamaño y por que parecía tener casi de todo. Me encantó que en una gran ciudad como Barcelona existiera algo así. Resulta que, había visto en una revista de fotografía de paisajes que había comprado para el avión un adaptador de portafiltros para poner el polarizador y quería comprar uno. Era vital, no podía estar sin él. No hubo suerte, parece que la tienda ya no vive sus mejores horas y no tenían muchas cosas.

Como hacia un día estupendo, fuimos a comer a la zona del puerto deportivo. Me encapriche que quería comer un arroz con Ali-oli en una terraza. La verdad es que no estaba tan rico como otras veces pero comimos al sol y se agradeció como merecido primer día de vacaciones.


Había unos yates de lujo aparcados por allí como siempre con bandera de George Town. ¿Por qué siempre todos los super yates son de ese país? Fijaos.

Fuimos subiendo callejeando hacia la plaza Cataluña bordeando las murallas de Barcelona y volvimos a coger el bus de vuelta al aeropuerto en la misma plaza Cataluña.

Resulta que el avión para Croacia sale de otra zona distinta de la de las tiendas, así que tuvimos que hacer tiempo leyendo la guía en la cafetería del Mac Donalds hasta que nos dio la hora para entrar al avión por que en nuestra zona no había nada mas que asientos.

Tras dos horas de vuelo desembarcamos de noche en Croacia. Allí, atardece una hora antes que en España, lo cual en verano y fotográficamente hablando es bueno. Tuvimos suerte y las maletas habían llegado con nosotros. Yuhu!

Lo primero, fue conseguir algo de moneda local, por si acaso. Cambiaban a unas 7 Kunas (el nombre de la moneda Croata) por cada €uro. Hay que cambiar poco que ya se sabe que el aeropuerto es siempre el peor sitio para cambiar dinero.

Teníamos la duda de si a esas horas encontraríamos abierta la tienda de alquiler de coches. Para nuestra suerte finalmente si lo estaba, aunque había cambiado de nombre de AMC a Orix. Eran ya casi las 22:00 y la chica decía que se tenía que haber ido a las 20. Nos cobró unos 28 € por la broma, pero la verdad es que si no hubiera esperado y sin coche hubiéramos tenido un buen problema.


Pusimos el GPS del móvil y nos dirigimos de noche por la carretera hacia Dubrovnik, Con cuidado que no quería multas el primer día. Llegamos en unos 20 minutos y aunque lo sabíamos nos sorprendió gratamente que nuestro alojamiento estuviera tan sumamente bien situado. Se encontraba al lado de la puerta de entrada de Pljet que es la puerta principal de la ciudad y desde esa plaza salen todos los autobuses.


Aunque ya era tarde, había mucho movimiento de gente, no teníamos nada de sueño, así que nos animamos a dar un paseo nocturno por la ciudad y de paso compramos alguna cosa en un super que estaba abierto para tener en la habitación y sobre todo para desayunar. En la habitación que habíamos cogido teníamos cocina y además una terraza para nosotros para desayunar por las mañanas. Todo un lujo.


Nos recorrimos rápidamente casi todo lo importante que hay que ver. La verdad, es que nos encantó la ciudad de noche. Nos dio una magnifica primera sensación y nos fuimos muy contentos de vuelta a nuestro alojamiento.

Todo lo que habíamos visto y leído de lo bonita que es Dubrovnik, la llamada Perla del Adriático se cumplía con creces. Estábamos muy contentos. Al día siguiente solo podía mejorar.

Bueno, dos cosas tengo que decir:

Una, es el primer día, tuvimos que coger taxi, dos aviones, autobuses, coche de alquiler, no dio para mucho. El resto de días serán más interesantes y habrá mas cosas que mostrar. Lo prometo.

La segunda cosa es que como habréis podido comprobar no estoy procesando casi nada casi ninguna foto. Debido a problemas de tiempo y para poder publicar a tiempo este diario y las fotos, he tomado la decision de publicarlas como han salido de cámara y como mucho les pegaré algún toque a algunas concretas con el DPP de Canon.

En la próxima etapa toca visitar de día la ciudad de Dubrovnik, el casco antiguo y la muralla y alguna nocturna caerá.

Nos vemos pronto.